Los seres humanos, somos sistemas biológicos, que ingerimos energía en forma de comida y bebida, y gastamos energía en distintos procesos biológicos. La energía que consumimos y gastamos se mide en kilocalorías o kilojulios.
Si ingerimos mas energía de la que gastamos a lo largo del tiempo, este superávit o surplus de energía se convertirá en un incremento de peso corporal.
Si, por el contrario, estamos gastando más energía de la que ingerimos, este déficit de energía tendrá que ser compensado con una reducción de nuestro peso corporal.
Habrás notado que utilizo el término peso corporal, refiriéndome con ello a la masa de todos los tejidos que componen nuestro cuerpo. ¿Y cuáles son los tejidos que componen nuestro cuerpo?
Tenemos básicamente dos tipos de tejidos:
· Tejido graso: Está formado por triglicéridos, acumulados en el cuerpo en forma de grasa corporal subcutánea (debajo de la piel) o grasa visceral (alrededor de los órganos). Su función principal es almacenar energía para situaciones en las que no esté disponible.
· Tejido magro: Aquí entran todos los tejidos que no son tejido graso. Nuestros órganos, huesos, y músculos principalmente. Están formados por proteínas, y realizan diversas funciones. También contienen calorías, por lo que el cuerpo puede destruir estos tejidos para obtener energía en una situación de déficit calórico (ingerimos menos calorías de las que gastamos). El tejido magro puede también acumular energía en forma de glucógeno intramuscular y triglicéridos intramusculares, ayudando a compensar posibles excesos energéticos, acumulándolos en estas formas y no en forma de grasa subcutánea o visceral.
Es importante que sepamos que cuando queremos perder peso, lo que queremos realmente es perder grasa. No obstante, cuando generemos un déficit calórico (comemos menos calorías de las que gastamos), nuestro cuerpo obtendrá energía indistintamente tanto del tejido graso como del tejido magro. ¡Pero nosotros queremos quemar grasa! No perder nuestro tejido magro. Necesitamos darle una razón a nuestro cuerpo para sacar la energía de nuestro tejido graso y conservar nuestra masa muscular. ¿Cómo lo hacemos?
1-ENTRENAMIENTO DE FUERZA: Estimulamos nuestros músculos a través del entrenamiento de fuerza, para que el cuerpo “entienda” que necesitamos nuestra musculatura.
2-Consumir suficiente proteína en nuestra dieta.
Haciendo estas dos cosas el esfuerzo que hagamos en nuestra dieta se verá doblemente recompensado, por un lado, perderemos más grasa que haciendo dieta exclusivamente, y por otro, como vamos a ver más adelante, nuestro gasto calórico se mantendrá elevado. La pérdida de grasa será un proceso más fácil y tendremos menos posibilidades de volver a ganar la grasa pérdida una vez finalizada la dieta.
Puntos clave:
- Para perder peso, debemos ingerir menos calorías de las que gastamos.
- Para esto, podemos tanto incrementar las calorías que gastamos, como reducir las calorías que ingerimos.
- El entrenamiento de fuerza y un consumo proteico adecuado, multiplicará los resultados de nuestra dieta para perder grasa.
Atención
Si alguien os dice que las calorías no importan para perder peso, os esta mintiendo, ya sea por desinformación propia o para venderos algo. Se ha demostrado de forma concluyente que la única forma de perder peso es un déficit calórico prolongado en el tiempo. Si bien existen formas de comer que pueden hacer que comáis en un déficit calórico con más facilidad que otras, siempre, el peso que perdéis es consecuencia de un déficit calórico y no de X o Y alimentos o suplementos mágicos.











