Cualquier atleta que se precie es consciente de la importancia de la nutrición para alcanzar su máximo potencial en su deporte, pero muchas veces nos encontramos con que no sabemos concretar qué aspectos debe cubrir la intervención nutricional de un atleta cuyo objetivo es mejorar su rendimiento. ¿Se trata simplemente de comer sano (y no nos vamos a atrever a entrar a hablar acerca de que significa esto exactamente si es que significa algo), tomar aquarius en vez de coca cola? Vamos a verlo.
Objetivos de un plan nutricional enfocado al rendimiento.
Cualquier plan nutricional debe ajustarse a las necesidades y particularidades del individuo. En el caso de un atleta, tenemos dos frentes a cubrir desde el punto de vista nutricional.
1-Dar soporte a la actividad del atleta, que a su vez podemos dividir en:
·Favorecer la recuperación y adaptación a los entrenamientos orientados al desarrollo físico y técnico del atleta.
·Mantener al atleta plenamente recuperado y listo para rendir en sus eventos deportivos.
Estos dos aspectos las estrategias nutricionales muchas veces se solaparán, como por ejemplo un adecuado consumo calórico, en otros casos, nos encontraremos en que pueden encontrarse enfrentados, como puede ser en el caso de ayudas ergogénicas destinadas al control del estrés oxidativo y la inflamación, que ayudarán al atleta a estar listo antes para rendir al máximo nivel entre eventos competitivos, pero reducirán los efectos adaptivos positivos de sus entrenamientos. Cuando y como debemos priorizar la recuperación frente a la adaptación dependerá del calendario competitivo del atleta, un tema que será recurrente en estos artículos, debiendo tener muy en cuenta en que momento del año y la carrera del deportista deberá prevalecer una cosa o la otra.
2-Ayudar al atleta a conseguir la composición corporal idónea para su deporte:
Si miramos fotografías de atletas de alto nivel a lo largo de las últimas décadas, podemos observar como a medida que el rendimiento de estos se ha incrementado y los eventos se han vuelto más competitivos, sus niveles de grasa corporal y masa muscular se han ido incrementando notablemente. La maximización del ratio fuerza peso es una de las vías más rápidas para mejorar el rendimiento de prácticamente todos los atletas cuyo deporte consista en mover su propio peso.
Quieres saber más acerca de como el entrenamiento de fuerza puede ayudarte a rendir mejor en tu deporte lee nuestro siguiente artículo: http://www.kaizenepn.es/articulos/alto-rendimiento
Ya sea para incrementar los niveles de masa muscular o para reducir los niveles de grasa corporal, una intervención nutricional acorde con ese objetivo se vuelve imprescindible. Y si bien en el caso primero, el del atleta que busca incrementar su masa muscular, el acercamiento nutricional será muy similar al usado cuando busquemos incrementar su rendimiento, cuando el objetivo es reducir los niveles de grasa del atleta nos encontraremos con varios problemas.
Como hemos visto en numerosos otros artículos, la perdida de grasa va a requerir niveles variables de restricción calórica a lo largo del tiempo, y esta restricción calórica:
1-Afectará de manera aguda al rendimiento del atleta, en proporción directa a la severidad de la restricción.
2-Reducirá o incluso frenará completamente el ritmo de adaptación del atleta a algunos aspectos de su entrenamiento, en especial los que impliquen adaptaciones a nivel estructural (ya sea creación de nuevo músculo, tendones etc)
3-También su ratio de recuperación se verá afectado negativamente. El atleta tardará más tiempo en recuperarse entre esfuerzos y su probabilidad de lesionarse o caer enfermo se incrementará durante un déficit calórico.
Por estas razones, de nuevo aparece la idea de que debemos enfocar la nutrición del atleta de una forma fásica en la cual daremos prioridad a unos objetivos u otros para no solo conseguir que el atleta de lo mejor de si mismo en las competiciones más cercanas, si no que continúe desarrollando sus capacidades a lo largo de su carrera deportiva. En la siguiente parte, hablaremos de como podemos organizar el calendario anual del atleta en base a estos principios.











