La reducción de estómago, o cirugía bariátrica, es la intervención quirúrgica que mejor porcentaje de éxito tiene a la hora de tratar el sobrepeso. También, es la prueba definitiva de que la forma de corregir el sobrepeso es un déficit calórico a lo largo del tiempo.
Los que se realizan una reducción de estómago, pierden peso, pero no porque:
-No coman carbohidratos
-Solo comen productos orgánicos o ecológicos.
-No coman después de las 6 de la tarde o en algún momento específico del día.
-Dejan de mezclar determinados alimentos con otros.
-Tomen x o y suplemento.
Pierden peso porque:
| COMEN MENOS |
Al tener su estómago reducido, su capacidad de comer se ve reducida enormemente resultando en una gran reducción de la ingesta calórica que se prolonga en el tiempo. Ni más ni menos.
Pero, para esto, no necesitas pasar por un quirófano. Es más, un porcentaje significativo de los que se someten a esta cirugía terminan al final en un estado peor que el inicial. Ya que no son conscientes de lo que de verdad implica perder grasa, no van a desarrollar hábitos alimenticios adecuados y pueden poco a poco volver a la situación de sobrepeso inicial. Muchos de ellos desarrollan terribles deficiencias de micronutrientes, y además de eso, la operación muchas veces daña la capacidad de digerir adecuadamente algunos alimentos que deberían ser un pilar de la alimentación de cualquier persona, como carnes magras y verduras.
Recapitulando. No existe ninguna intervención, a excepción de la liposucción, suplemento o estrategia nutricional que nos vaya a hacer perder grasa si no es a través de un déficit calórico prolongado en el tiempo.











